El Yoga: una valiosa ayuda en el tratamiento de la hipertensión

Aproximadamente seis millones de argentinos sufren de hipertensión, una enfermedad que puede tener graves complicaciones, desde el accidente cerebro-vascular hasta las insuficiencias renal y cardiaca, por citar sólo algunos ejemplos. Como en otras enfermedades, la práctica de Yoga es una gran aliada para controlar el cuadro clínico y mejorar la calidad de vida de quienes lo padecen.

¿Cuándo se es hipertenso?

Se considera que una persona es hipertensa cuando, en mediciones realizadas a lo largo del tiempo y en varias ocasiones, los valores de presión arterial superan los 140/90 mm/llg. Distintos estudios demuestran que entre el 25 y el 30% de la población adulta de una comunidad tiene valores elevados de presión arterial.

Sin embargo sólo la mitad de los individuos hipertensos conoce la situación. La ausencia de síntomas hace que los pacientes ignoren el problema hasta que se produce una complicación.
Adicionalmente, si bien existen numerosas terapias antihipertensivas, se estima que el 50% de las personas que sufren de presión elevada y que conocen su enfermedad no son tratadas de manera conveniente. Los especialistas afirman que sólo una cuarta parte de las personas con hipertensión arterial está debidamente tratada.
En el 90% de los pacientes, el origen de la enfermedad es desconocido. Se cree que hay un gran componente genético. Este tipo de hipertensión se conoce como “primario”, “esencial” o “ideopático”.
La hipertensión llamada “secundaria” afecta al 10% de los pacientes y se produce como consecuencia de enfermedades de riñón, de las glándulas suprarrenales o a partir de la ingesta de ciertos medicamentos como anfetaminas, gotas nasales o esteroides.

Su tratamiento

La hipertensión arterial no se cura, pero sí puede controlarse. Los estudios realizados han demostrado que el paciente hipertenso debe recibir tratamiento de por vida.
En los casos de hipertensión leve es conveniente comenzar a modificar el estilo de vida: realizar mayor actividad física (sumamente importante es la práctica del Yoga), bajar de peso, disminuir el consumo de sal y no fumar. Los pacientes con un grado moderado o severo deben agregar a su vez un adecuado tratamiento farmacológico.
El tratamiento adecuado y constante, permite reducir notablemente la posibilidad de un accidente cerebro-vascular o el infarto de miocardio.

Clase específica para hipertensos y cardíacos

Un tratamiento que, paralelamente a la medicación indicada, tenga en cuenta un régimen alimentario adecuado, la realización de una rutina de caminatas y la practica de clases de Yoga (teniendo muy en cuenta la respiración y la relajación) tiene muchas más probabilidades de éxito en el control de la enfermedad.
En lo que respecta a estos pacientes, dentro de la clase de Yoga, las dos “R” (respiración y relajación) son los pilares fundamentales. A tal punto esto es así que, dentro de la hora su práctica debería abarcar, como mínimo 20 minutos.

En todos estos casos, debemos tener en cuenta al trabajar con la respiración que no se deben hacer retenciones durante su práctica.
Las posturas o asanas indicadas prácticamente pueden realizarlas casi todas, salvo algunas que se adaptaran a sus posibilidades, el objetivo final es que la clase tenga un efecto sedante, que alivien las contracturas y calmen la agitación nerviosa y mental: es muy importante la relajación entre posturas.

Por ejemplo con el Saludo al Sol deberá realizarse con alguna variante, como así también las posturas invertidas y las flexiones posteriores. No se deben practicar fuertes ejercicios abdominales ni las posturas de fuerza y evitar los cambios bruscos de posición.
Es muy importante que el instructor conozca el diagnóstico de su alumno (insistir especialmente en este punto durante la entrevista de admisión con el alumno), así podrá indicarle las posturas, la respiración y la relajación más adecuadas.

Algunas posturas recomendadas:

• Tortuga - Kurmasana
• La Pinza - Paschimottanasana
• Torsión - Matsyendrasana
• El Gato - Bidalasana
• El Puente - Setubandhasana
• Postura para eliminar gases - Pavanamuktasana
• Todas las posturas de equilibrio