En la tradición hindú el triángulo es un poderoso símbolo de principio divino y se lo encuentra con frecuencia en los Yantras y Mandalas. Trikonasana, es una de las posturas clásicas en nuestra práctica de Yoga.
Posición de partida. De pie, erguido; los pies juntos con los dedos y los talones en contacto. Las caderas rígidas, los músculos dorsales y los muslos contraídos. El estómago hacia adentro, la columna vertebral erguida y el cuello rígido. Los brazos extendidos y elevados por encima de la cabeza. El peso debe quedar distribuido sobre los pies en forma pareja. Separe las piernas, su apertura no debe ser menor que la distancia existente entre ambos codos, ni mayor a la que hay entre muñeca y muñeca. Los pies quedan paralelos. Los brazos se bajan a la altura de los hombros y se abren. Aflojar el tronco, los brazos y la cabeza. Cada mano toma el tobillo de su lado. Inhalando, eleve el brazo derecho, primero hasta el hombro, luego sobre la cabeza. La mano izquierda sigue tomando el tobillo izquierdo. La mirada se eleva y se fija en el dedo pulgar de la derecha, los dedos de esta mano deben estar juntos. Los pies se mantienen paralelos. Mantenga la postura inhalando y exhalando. Inhale, y exhalando baje el brazo derecho hasta tomar con la mano, otra vez, el tobillo del pie de ese lado, afloje la cabeza y descanse. Realice el mismo ejercicio del lado inverso. Repita 3 veces de cada lado.
|
||||||||||||
| » VER VIDEO | ||||||||||||