Postura pelviana invertida o Viparita Karani Mudra
Mataji la llamaba "la postura de la juventud",
pues contribuye a recuperar la vitalidad..
Viparita significa invertido; karani, efecto; mudra, gesto. El nombre de esta asana indica que recibimos, como en el caso de otras asanas invertidas, las radiaciones terrestres y cósmicas en sentido contrario. Las asanas sirven para dar fuerzas, en tanto que los mudras contribuyen al equilibrio y al aplomo del individuo. Según los yoguis, el sol reside en la raíz del ombligo (plexo solar) y la luna, en el paladar; en esta postura se cambia la posición y el sol se eleva por encima de la luna.
Esta postura tiene muchos beneficios. Algunos de ellos son:
• Conserva las glándulas, los órganos y la piel en estado juvenil; borra arrugas prematuras y retarda la vejez.
• Mejora los trastornos femeninos, especialmente durante la menopausia.
• Contribuye a conservar y restaurar la potencia masculina.
• Afecta principalmente nuestras glándulas sexuales y, en segundo lugar, la tiroides.
• Mejora los problemas circulatorios y facilita el retorno venoso.
• Ejerce un masaje sobre las vértebras dorsales y cervicales.
• Da seguridad y autocontrol emocional, tranquiliza.
No posee contraindicaciones:
Las personas que padezcan hipertensión no deben mantener mucho la postura. Durante el período menstrual se aconseja no practicarla. |
1– Postura de partida: acostado boca arriba, las piernas juntas, los brazos al costado del cuerpo, el mentón recogido. |
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Inhale y eleve ambas piernas, subiendo la cadera; sosténgase con las manos por detrás
de la misma, con los pulgares hacia delante; los pies comienzan a proyectarse hacia el techo. |
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| 3- Permanezca en la postura inhalando y exhalando, al principio por unos pocos segundos, concentrándose en su respiración. Mantenga los codos lo más cerca que pueda uno del otro; la posición de las manos es sumamente importante: el pulgar debe estar orientado hacia delante mientras los otros cuatro dedos rodean la cintura como un cinturón. |
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4– Exhalando, lleve ambas piernas hacia atrás y baje ambos brazos a los costados del cuerpo. |
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| 5– Vuelva apoyando la espalda, vértebra por vértebra; cuando apoye la cadera, estire bien las piernas empujando los talones hacia fuera. Inhale. |
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6– Exhale bajando lentamente las piernas hasta que finalmente se apoyen las piernas en el piso. Aflójese y relájese. |
En la respiración, que es abdominal, tratando de llenar el abdomen al inhalar y de vaciarlo al exhalar.
Comience con 10 segundos y luego vaya incrementando su duración hasta llegar un máximo de un minuto.
Si es principiante, no más de dos veces; si es un alumno intermedio o avanzado, permanezca en la postura mientras ésta le resulte confortable. |